padres alzan y observan a su bebé en un campo Crianza respetuosa en Colombia: qué dice la ley 2089 de 2021 red parental

Crianza respetuosa en Colombia: qué dice la ley 2089 de 2021

«Una palmada a nadie ha traumatizado». Es una frase típica para las familias colombianas, que describe un hecho que ya no es legal.

No es una opinión de crianza. Es la ley 2089 de 2021, y está vigente desde ese año. Conviene conocerla con precisión, porque suele contarse mal en las dos direcciones: hay quien cree que el Estado se metió a decirle a los padres cómo criar y hay quien cree que ahora una palmada manda a alguien a la cárcel. Ninguna de las dos cosas.

Qué prohíbe exactamente

El 14 de mayo se sancionó la Ley 2089 de 2021, «por medio de la cual se prohíbe el uso del castigo físico, los tratos crueles, humillantes o degradantes y cualquier tipo de violencia como método de corrección contra niñas, niños y adolescentes y se dictan otras disposiciones».

Tres precisiones sobre el alcance.

No le quita a los padres el derecho a criar y corregir. El artículo 1 reconoce expresamente que quienes ejercen la patria potestad tienen derecho a educar, criar y corregir a sus hijos de acuerdo con sus creencias y valores, y establece como único límite la prohibición del castigo físico. Corregir sigue siendo un derecho y un deber. Lo que se eliminó es una herramienta concreta.

Define qué es castigo físico. Es aquella acción de crianza, orientación o educación en la que se usa la fuerza física con el objeto de causar dolor. La correa, la palmada, el pellizco, el coscorrón: todo eso está adentro, con independencia de la intensidad.

No se limita a los golpes. La norma incluye también los tratos crueles, humillantes o degradantes. Las palabras que hieren la dignidad de un niño —las burlas, los apodos, la humillación delante de otros— hacen parte de lo prohibido, aunque nunca haya contacto físico. Esta parte casi nadie la menciona y es la que más aplica en la vida diaria.

Además, la ley 2089 de 2021 modificó el artículo 262 del Código Civil, que hasta entonces reconocía a padres y cuidadores la facultad de «corregir» y «sancionar moderadamente», y incorporó al Código de la Infancia y la Adolescencia el derecho al buen trato: niñas, niños y adolescentes tienen derecho a recibir orientación, educación, cuidado y disciplina por métodos no violentos, y en ningún caso se admiten los castigos físicos como forma de corrección ni disciplina.

La sentencia que la volvió más estricta

Acá está la parte que casi ningún artículo sobre el tema cuenta, y es la más importante.

La ley 2089 de 2021, tal como se aprobó, traía una excepción: el castigo físico no sería causal de pérdida de la patria potestad siempre que no fuera una conducta reiterativa y no afectara la salud del niño. Dicho de otro modo: un episodio aislado y sin consecuencias visibles quedaba fuera.

En 2022 la Corte Constitucional revisó esa excepción en la Sentencia C-066 de 2022 y la declaró inexequible. Es decir, la eliminó del ordenamiento.

El razonamiento de la Corte fue que esas expresiones restringían injustificadamente la protección del Estado, legitimaban actos singulares de maltrato y contradecían la prohibición de cualquier forma de violencia. La sentencia fue explícita en que el derecho de corrección de los padres tiene límites infranqueables y no autoriza agresiones físicas ni mentales bajo ninguna circunstancia.

Lo que esto significa en la práctica: la condición de «que se repita» y «que afecte la salud» ya no existe. Un solo episodio cuenta. La ley 2089 de 2021 terminó siendo más estricta de lo que se aprobó.

Muchas familias tienen claro que no quieren recurrir al castigo físico, pero cuando sus hijos tienen una conducta que no saben cómo manejar, se quedan sin saber qué hacer. ¿Cómo corrijo sin pegar, sin gritar y sin caer en la permisividad? Es ahí cuando muchas familias buscan ayuda: quieren hacerlo diferente, pero necesitan herramientas para lograrlo.

Lina Acosta

Qué cambió en la práctica para las familias

La pregunta que todo el mundo hace es si ahora una palmada lleva a la cárcel. La respuesta corta es que ese no es el enfoque de la ley.

Su artículo 5 le encarga al Gobierno, a través del ICBF y varios ministerios, una Estrategia Nacional Pedagógica y de Prevención, y el propósito declarado de esa estrategia es transformar las creencias que han naturalizado el castigo físico en la crianza. Es decir: el instrumento principal que la ley eligió es pedagógico, no sancionatorio.

Eso no significa que no pase nada. Significa que la vía normal ante una situación de maltrato sigue siendo la del sistema de protección —el ICBF, las comisarías de familia— y que la ley le dio a ese sistema un marco más claro para actuar, además de eliminar el argumento de que corregir físicamente era una facultad legal de los padres.

Para una familia que está criando, lo que cambia de verdad es más sencillo y más profundo: se acabó la discusión sobre si la palmada es una opción válida. No lo es. Y eso convierte la pregunta en otra, que es la útil: si no es con castigo físico, ¿entonces con qué?

padres cargan a sus hijos y todos sonríen Qué hacer si te criaron con castigo físico red parental

Qué hacer si te criaron con castigo físico

La ley 2089 de 2021 existe precisamente porque a muchísimas familias colombianas las criaron así. Si es tu caso, hay tres cosas que vale la pena decir sin adornos.

La primera: tener una respuesta instalada no es lo mismo que elegirla. Si creciste con gritos y correa, esa es la reacción que tu sistema tiene de fábrica y va a aparecer primero, antes que cualquier otra. Estás construyendo desde cero algo que nunca viste hacer, sin modelo de dónde copiarlo. Es más difícil que para otra gente, y no es un defecto tuyo.

La segunda: que a ti te hayan criado así y estés bien no valida el método. Es la frase más repetida —«a mí me pegaron y no me pasó nada»— y lo que dice en realidad es que sobreviviste, no que aquello ayudara. El hecho de estar hoy buscando otra forma de criar es, en sí mismo, la respuesta.

La tercera: no hace falta ajustar cuentas con tus padres para cambiar lo que haces con tus hijos. Son dos trabajos distintos. El segundo se puede empezar hoy.

Y si vas a tener la conversación con la familia extensa sobre la ley 2089 de 2021 —los abuelos que sí corrigen físicamente, el tío que da un coscorrón «de cariño»—, ayuda que no sea una discusión de estilos de crianza, donde cada quien tiene su opinión. Es un marco legal, y eso es más fácil de sostener.

Detalles importantes que contempla la ley 2089 de 2021

¿La palmada está prohibida en Colombia? 

Sí. La Ley 2089 de 2021 prohíbe el castigo físico como método de corrección, definido como el uso de la fuerza física con el objeto de causar dolor, sin distinguir por intensidad.

¿Un solo episodio cuenta? 

Sí. La ley original traía una excepción para conductas no reiterativas que no afectaran la salud, pero la Corte Constitucional la declaró inexequible en la Sentencia C-066 de 2022.

¿Me pueden quitar a mi hijo por una palmada? 

El enfoque de la ley es pedagógico, y las medidas del sistema de protección son graduales y proporcionales. Dicho eso, el castigo físico dejó de estar amparado como facultad de los padres, y lo que antes se consideraba corrección hoy es una conducta que el sistema de protección puede valorar.

¿Qué pasa si un familiar castiga físicamente a mi hijo? 

La prohibición en la ley 2089 de 2021 cubre a cualquier persona que ejerza el cuidado, no solo a los padres. Si ocurre, la conversación hay que darla, y si la situación es grave existe la línea 141.

¿Y qué hago en vez de la palmada? 

Esa es la pregunta correcta. Acá explicamos en qué consiste la crianza respetuosa y cómo se sostienen los límites sin castigo físico.

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